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miércoles, 5 de abril de 2017

Destellos de inspiración

Esta semana he dejado pasar el lunes puesto que no había publicado en redes sociales el maravilloso evento del día 22 de marzo. Vuelvo a daros las gracias a todos los que me acompañasteis durante la presentación de mi primer libro y a los que mostrasteis vuestro cariño de diversas maneras. Sois maravillosos, sin vosotros nada de esto sería posible. Es debo mucho, muchísimo. De ahí que os reitere a todos de nuevo mi agradecimiento. Sois muy grandes.

Precisamente durante la presentación me preguntaron cómo había surgido el germen de El Guardián entre los mundos. Lo cierto es que nació precisamente en el mismo sitio en el que arranca la novela: en el interior de un metro. Como siempre, yo iba leyendo y de pronto levanté la cabeza y me di cuenta que no era la única que lo hacía (siempre me produce un placer especial cuando alguien viaja con un compañero). Fue en ese momento cuando pensé qué se le pasaría por la cabeza a una persona que se deja olvidado su libro en el transporte público.

La chispa acababa de prender. De pronto, imaginé a una chica joven sentada y aburrida, un libro y a un chico que leía un libro y lo perdía. Todo nació así, como un rayo. No es la primera vez que me ocurre y me gustaría compartir con vosotros otras experiencias. No es que la Musa te susurre, o al menos, no exactamente. Es como si la luz apareciera, como si de pronto lo llenase todo. Es una sensación fantástica y al menos, que recuerde en este instante, me ha pasado dos veces más.

domingo, 16 de octubre de 2016

Formas de inspirarse

Hace días que estoy muy inspirada, lo que hace sentirme tremendamente contenta. De hecho, estoy escribiendo una nueva novela que nada tiene que ver con El Guardián entre los mundos y que espero que os guste mucho. Mientras me dedico a ella, son muchas las cosas que se me pasan por la cabeza. No me refiero al argumento o a las palabras, que van a apareciendo poco a poco. Sino a la inspiración en general, ¿qué es lo qué motiva a las personas, qué hace que los qué nos dedicamos a escribir escribamos, qué motiva a mí?

En mi caso personal, creo que mi amor por los libros y los grandes escritores es lo que da alas a mi pasión. Leer una historia complicada, bien escrita y que te deje un buen sabor de boca es lo que más me inspira. Quiero decir, al leer artistas de la talla de Haruki Murakami, Félix J. Palma o Carlos Ruiz Zafón lo único que deseo es ser tan talentosa como ellos. Por eso escribo, escribo y escribo, porque en un futuro quiero emocionar como lo hacen ellos. Porque ellos fueron capaces de llegar al fondo de mi corazón y despertar la escritora que llevo dentro. 

Un buen café también es algo que me ayuda a reflexionar. Sí, es sólo una bebida, pero tener la taza en mis manos, llevármela a los labios y sentir el calor entrando en mi cuerpo es otra manera de decirme a mí misma que debo sacar lo que llevo dentro. Que tengo mucho que aprender y que me voy a esforzar al máximo por ello. Sé que suena raro, pero no soy la persona más normal que conozco.

Os decía el otro día que los paseos eran algo que también movían mis neuronas de un modo magnífico. Lo mantengo. Normalmente, como no llevo música ni nada por el estilo, paseo en silencio y tengo mucho tiempo para idear tramas o personajes (sí, seis kilómetros dan para darle mucho a la cabeza), lo que luego me viene muy bien cuando me pongo con el cuaderno o el ordenador.