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lunes, 9 de octubre de 2017

Una vida tranquila

¿Cómo va el comienzo de semana, soñadores? 

Yo he tenido un fin de semana muy tranquilo. He hecho algunas labores del hogar (cocinar no es uno de mis fuertes, pero hago lo que puedo), he leído y he visitado la XXIX Feria de Otoño del Libro Viejo y Antiguo, de la que os hablaré más en La Biblioteca de Selene mañana. Además, estoy viendo desde el principio una serie que siempre me ha gustado mucho: Las chicas Gilmore. 

Verla me pone de muy buen humor y me está dando algunas ideas para la novela que tengo entre manos y que, de momento, está un poco parada. Creo que, en parte, el género se parece y ambas narran la vida de mujeres diferentes. Además, esta serie me recuerda mucho a mi madre a la que, debido a las distancias, no veo tanto como desearía. Os contaré un secreto, el actor que interpreta a Sam Winchester (Jared Padalecki) aparece en esta serie cuando era un adolescente y me produce mucha ternura. 

Imagen obtenida de Vanity Fair

lunes, 10 de julio de 2017

A motivarse

Ya es lunes y para recuperar la costumbre regreso con una nueva entrada en la que os volveré a poner un tema encima de la mesa. En esta ocasión me gustaría hablaros de algunas de las aficiones que más me motivan a la hora de escribir. Me encantaría saber qué os gusta hacer a vosotros en vuestro tiempo libre, así que no dudéis en dejarme un comentario. ¡Será un placer leerlo!

Una de las cosas que más me gusta hacer (además de escribir, pasar el tiempo con mi pareja, familia y amigos) es leer. Nos pasa a muchos escritores. Vemos como lo hacen otros, como nos deleitan con sus historias, y llegamos a la conclusión de que a nosotros también nos gustaría hacer algo semejante. Hay libros que se graban tan a fuego en tu piel que se convierten en inspiración. En mi caso, uno de mis libros favoritos es El Ocho de Katherine Neville. La capacidad que tiene la autora estadounidense de mezclar historias en el pasado y en el presente y hacer ambas igual de fascinantes es todo un logro. Su capacidad para crear personajes (no olvidemos que Neville es la mamá de mi adorado Alexander Solarin) también me enganchó muchísimo.

lunes, 20 de febrero de 2017

Un toque de frikismo

Muy feliz lunes, soñadores.

Espero que tengáis una semana estupenda, cargada de buenas noticias y de cositas maravillosas. Yo, por mi parte, os traigo una nueva actualización en el blog. Siempre me gusta contaros algunos detalles sobre mí y en esta ocasión me decanto por algunas de mis actividades favoritas.

Como muchos ya sabéis, mi pasión son las letras (si queréis conocer algún detalle más sobre mi trayectoria profesional relacionada con ello pinchad aquí). Me gusta dar largos paseos y me encanta escribir o leer con una taza de café al lado. Sin embargo, hay muchas otras cosas que me apasionan y me gustaría compartirlas con vosotros. Me vuelven locas las series de televisión (soy una auténtica fan de Sobrenatural) y el cine. Me encanta el chocolate y pasar el rato con mis amigos.


domingo, 16 de octubre de 2016

Formas de inspirarse

Hace días que estoy muy inspirada, lo que hace sentirme tremendamente contenta. De hecho, estoy escribiendo una nueva novela que nada tiene que ver con El Guardián entre los mundos y que espero que os guste mucho. Mientras me dedico a ella, son muchas las cosas que se me pasan por la cabeza. No me refiero al argumento o a las palabras, que van a apareciendo poco a poco. Sino a la inspiración en general, ¿qué es lo qué motiva a las personas, qué hace que los qué nos dedicamos a escribir escribamos, qué motiva a mí?

En mi caso personal, creo que mi amor por los libros y los grandes escritores es lo que da alas a mi pasión. Leer una historia complicada, bien escrita y que te deje un buen sabor de boca es lo que más me inspira. Quiero decir, al leer artistas de la talla de Haruki Murakami, Félix J. Palma o Carlos Ruiz Zafón lo único que deseo es ser tan talentosa como ellos. Por eso escribo, escribo y escribo, porque en un futuro quiero emocionar como lo hacen ellos. Porque ellos fueron capaces de llegar al fondo de mi corazón y despertar la escritora que llevo dentro. 

Un buen café también es algo que me ayuda a reflexionar. Sí, es sólo una bebida, pero tener la taza en mis manos, llevármela a los labios y sentir el calor entrando en mi cuerpo es otra manera de decirme a mí misma que debo sacar lo que llevo dentro. Que tengo mucho que aprender y que me voy a esforzar al máximo por ello. Sé que suena raro, pero no soy la persona más normal que conozco.

Os decía el otro día que los paseos eran algo que también movían mis neuronas de un modo magnífico. Lo mantengo. Normalmente, como no llevo música ni nada por el estilo, paseo en silencio y tengo mucho tiempo para idear tramas o personajes (sí, seis kilómetros dan para darle mucho a la cabeza), lo que luego me viene muy bien cuando me pongo con el cuaderno o el ordenador.